17 Ene El desguace de coches más caro del mundo: curiosidades sobre la saga Fast & Furious
Si eres un amante de los coches deportivos te contamos cómo la saga Fast & Fourious se convirtió en el desguace de vehículos más caro del mundo.
¿Eres un gran amante de los coches y un cinéfilo empedernido? Entonces –y no sin experimentar sentimientos contradictorios a raíz de ello– te interesará sabes que la saga de coches más popular de la gran pantalla es también uno de los mayores desguaces de todos los tiempos…
Por supuesto, nos referimos a la serie de películas The Fast and The Furious (o A todo gas, como también se las conoce en español), que desde que estrenó su primer film en el año 2001 no ha dejado a nadie indiferente con sus carreras callejeras ilegales.
En abril de 2017 se estrenó la octava entrega de una saga que alcanzará las 10 películas en abril de 2021, fecha en la que además celebrará su 20º aniversario.
Se trata de una franquicia universal que cuenta con videojuegos, bandas sonoras, personajes de juguete y coches teledirigidos y de colección. Sin embargo, uno de los datos más destacados de la superproducción protagonizada por Vin Diesel es el gran número de destrozos reales que ha desencadenado su rodaje: desde edificios hasta coches de alta gama y modelos deportivos.
Todo lo que debes saber sobre los destrozos y los coches que ha enviado al desguace la saga Fast & Furious
En este sentido, hemos recogido algunas de las curiosidades que rodean las pelis y que las han convertido en lo que algunos ya denominan “el desguace de vehículos más caro del mundo” por el gran número de vehículos siniestrados que ha supuesto.
1.Número de vehículos siniestrados
Según datos recogidos por la aseguradora británica InsuretheGap, el número de coches destrozados supera los 142 a lo largo de la saga. De hecho, cada entrega se ha ido superando en número: mientras que en la primera se destrozaron menos de 10 coches en la séptima fueron más de 30 los que se hicieron añicos. Además, aunque todavía no son oficiales los datos de la última entrega estrenada, Fast 8 cuenta con una de las escenas de más acción de la saga, por lo que los daños tampoco habrán sido pequeños.

Número de vehículos hechos añicos en cada película de la saga A todo gas. (Fuente: InsuretheGap).
2. Los destrozos en cifras
Volar por los aires tantos coches no es precisamente barato… Tanto es así que sin incluir los de la última película, los costes de las siete anteriores ascendieron nada menos que a 527 millones de dólares (cerca de 493 millones de euros) entre vehículos dados de baja y sus correspondientes recambios.

Los amantes del mundo del motor pueden llegar a sufrir con los escasos escrúpulos que tiene la superproducción en el momento de saltarlos por los aires…
3. Lykan Hypersport, el coche más caro
La producción tampoco dudó al estrellar el modelo Lyka Hypersport de W Motors, uno de los coches más caros del mundo, contra unos rascacielos de Dubai dando lugar a una de las escenas más emblemáticas de A todo gas. Concretamente, el precio de este deportivo de lujo se ha valorado en 3,2 millones de euros.
4. Marcas y modelos
Pero no solo es una pena la pérdida del Lyka Hypersport… los modelos más valiosos de firmas automovilísticas como Toyota, Jaguar, Lamboirghini, Subaru o Nissan también hacen su propia aparición para acabar hechos pedazos.

Hicieron falta más de 1.500 coches para que los rodajes salieran a la perfección. (Fuente: Pinterest).
5. Héroes vs villanos
Resulta que, haciendo acopio de los films de Fast & Fourious, los personajes buenos son los que más desperfectos han causado a lo largo de las tramas y se traducen en costes de hasta 320 millones. No obstante, el que se gana el puesto número uno en destrozos pese a aparecer solo en una de las entregas es Deckhard Shaw (interpretado por Jason Statham). Eso sí, le sigue de cerca Dom (Vin Diesel), cuyos daños costaron 68 millones de dólares.
6. Los edificios tampoco se libran
En cuanto a la arquitectura, esta tampoco sale impune de las películas. Y es que, nada menos que 53 edificios sufrieron daños en los rodajes y 31 fueron totalmente derruidos.
7. Ni rastro de los restos
Con el fin de que los fans de las películas no pudieran recuperar los restos de ninguno de los vehículos utilizados en las distintas pelis, los productores decidieron deshacerse de ellos en la prensa de un desguace para evitar su venta.
8. Lecciones de conducción temeraria para los actores
Otro de los datos más curiosos de Fast & Furious es que algunos actores, como Michelle Rodríguez o Vin Diesel tuvieron que asistir a una autoescuela de Las Vegas para que les enseñaran a conducir de manera temeraria. En cambio, el actor Paul Walker se atrevía a derrapar él mismo y le dejaron escoger todos los coches.
Ahora que ya sabes todos los datos relacionados con el mundo del motor de tu saga cinematográfica favorita, seguro que ya no te parecen tan caros los gastos de un desguace habitual…

Michelle Rodríguez ni siquiera tenía carné de conducir cuando comenzaron a rodar la saga.
Ahora que ya sabes todos los datos relacionados con el mundo del motor de tu saga cinematográfica favorita, seguro que ya no te parecen tan caros los gastos de un desguace habitual…
