19 Jul Consejos para ir con tu perro a la playa
A la mayoría de los perros les encanta ir a la playa y, desde luego, sus dueños nos lo pasamos genial junto a ellos. Siempre y cuando, claro esté, adoptemos...
- Antes de ir a la playa
- keyboard_arrow_right Qué hacer con el perro en la playa
- Después de la playa
- Cómo encontrar playas para perros
Ir con tu perro a la playa puede ser una magnífica idea, pero también un grave error que te obligue a buscar veterinarios el resto del día. Hay que hacerlo bien. A tu mejor amigo canino le puede encantar pasar el día playero contigo, pero debes preparar correctamente esa jornada y tenerlo todo previsto.
Por eso, en este artículo queremos ofrecerte buenísimos consejos que te ayudarán a pasar un día inmejorable en la playa con tu perro. ¿Los vemos juntos?
Antes de ir a la playa
Ya lo sabes: la previsión comienza siempre antes. Lo primero, es escoger una playa pet friendly en la que tú y tu mascota os podáis sentir absolutamente cómodos. Cada vez son más las playas que permiten el acceso a perros, si bien es necesario cumplir una serie de normas. Infórmate sobre ellas y elige vuestro destino teniéndolo presente.
Desde que la Ley de Costas fue modificada para prohibir la presencia de perros en las playas durante el verano, muchos ayuntamientos han habilitado playas para que los bañistas compartan con sus canes.
Sin embargo, si tu mascota tiene heridas o irritaciones en la piel, la playa no será el mejor sitio para curarlas. En tal caso, espera a otro momento para llevarla.
Una vez decidido el destino, prepara su bolsa de playa. ¿No te llevas tú el bronceador, las gafas de sol y algún refresco? No olvides llevarle lo que necesita. El comedero, el bebedero, juguetes, una toalla, etc. Acuérdate de coger crema solar canina y bolsas para recoger sus excrementos.
Qué hacer con el perro en la playa
1. Protege al animal
Una vez en ella, lo primero que debes hacer es protegerlo. Prepárale una sombra en la que pueda estar a gusto siempre que quiera. Ponle protector solar, especialmente en las zonas con poco pelo y menos pigmentación.
Si detectas en tu perro algún cambio de pigmentación en la piel después de muchas horas expuesto al sol te recomendamos que acudas al veterinario. Por ejemplo, una zona de la piel enrojecida, irritada, sin pelo, con costras o abultada.
Si el sol abrasa, la arena estará caliente y, ya lo sabes, pisarla descalzos resulta doloroso. Unos protectores para almohadillas son una buena alternativa, aunque lo mejor es que tu perro permanezca a la sombra hasta que queme menos.
2. Hidrata a tu mascota
Sí o sí, es tu responsabilidad: tu perro debe beber agua constantemente. Prepárale su bebedero y déjalo cerca, o dásela tú a menudo. Sobre todo, evita que beba agua del mar: no le hidrata y le puede provocar problemas gastrointestinales.
Una medida interesante es darle de manera periódica alimentos ricos en agua, tales como frutas o gelatinas sin azúcar.
Es recomendable que tu perro beba unos dos litros y medio de agua al día si ingiere al menos 1 kilo de pienso seco. En cambio, si ingiera más de 2 kilos de alimento seco necesitará al menos 5 litros.
3. Controla sus carreras
Mantente alerta: no permitas que tu perro corra descontroladamente, sobre todo en zonas potencialmente peligrosas, donde puede haber cristales, anzuelos, latas u otros desperdicios dañinos. Antes de comenzar los juegos con el perro en la playa, decide bien el sitio. Por seguridad… y para no molestar a los demás. Una vez escogido un buen sitio, ¡podéis disfrutar ambos con el freesbe, la pelota o su juguete favorito!
4. Cuidado con la arena
Hay perros a los que les gusta tanto la arena, se vuelven tan locos jugando con ella… que pueden terminar zampándose grandes cantidades de ella. Evítalo a toda costa: podría llegar a precisar atención veterinaria. Además, si su pasión es hacer hoyos, no olvides taparlos después para evitar posibles accidentes entre el resto de los bañistas.
En la playa, tu mascota tendrá espacio para correr y poner su cuerpo en movimiento. Esto puede tener efectos muy beneficiosos en sus salud y si echáis juntos una carrera ambos os cargareis de energia.
5. Mantenlo a tu lado
Da igual si tu perro es el más obediente del mundo. Tenlo cerca siempre, especialmente cuando vais a la playa las primeras veces. Se trata de un ámbito poco conocido para él, que puede causar cambios en su conducta, sobre todo si hay otros animales cerca. Mejor, peca de prudente: llévalo con correa; si quieres, de esas extensibles para que tenga un poco más de margen.
Tu mascota también puede sufrir un golpe de calor, si no le gusta bañarse, no le obligues, pero recuerda ir echándole agua de vez en cuando para mantenerlo hidratado y fresco.
Después de la playa
Es fundamental, tras el día playero, dar un baño profundo a tu mascota en casa. Su pelaje estará lleno de sal y arena, y suelen adquirir un olor desagradable después de haberse bañado en el mar. La higiene es esencial, debes hacerla con esmero.
Un baño con agua dulce al llegar a casa es la mejor forma de poner fin a una jornada de playa con tu perro.
Revisa sus orejas y elimina el agua y la arena que puedan quedar en ellas. Si, días después, notas que se rasca los oídos con insistencia, puede ser un síntoma de otitis: deberás llevarlo al veterinario. Además, tenemos que vigilar la presencia de parásitos, nunca se sabe dónde pueden pillarlos.
Cómo encontrar playas para perros
No puedes decidir qué hacer con el perro en la playa si no sabes a cuál llevarlo. Afortunadamente, en España hay un montón de ellas, y cada vez más. Internet es el principal sitio en el que puedes realizar tu búsqueda, seguro que encuentras las playas para perros idóneas.
Definitivamente, ir con tu perro a la playa puede ser divertidísimo, pero no debes hacerlo a la ligera. Organízalo todo bien antes, durante y después de la experiencia. De este modo conseguirás una experiencia top que todos querréis repetir. Te hemos contamos cómo hacerlo, ¡ahora cuéntaselo a tus amigos en las redes sociales!
