05 May 23 palabras que no existen en español, pero cuyo significado deberías conocer
¿Conoces estas bonitas palabras que no tienen traducción en español?
Nuestro idioma está lleno de bellas palabras que hacen las delicias de todos los hispanohablantes. Pero, como en todo, siempre hay un hueco para la mejora, y eso pasa con algunos conceptos que no tienen la palabra adecuada.
Todas las lenguas tienen sus particularidades, su manera de ver el mundo, y hoy os vamos a presentar algunas palabras con las que los traductores lo van a pasar muy bien (y también nos van a dar mucha envidia), porque no hay equivalente en español ni en muchos idiomas… y es una pena.

Las palabras las ha recopilado el profesor de psicología Tim Lomas, de la universidad de East London, y tienen algo en común: son difíciles de traducir y están relacionadas con los sentimientos.
Palabras que deberían existir en español
Las palabras que vas a ver a continuación tienen un significado que representa algo genuino y que todo el mundo puede entender o verse identificado, pero no lo podemos expresar en nuestro idioma con una sola palabra. De hecho, también son difíciles de traducir en otros idiomas, como el inglés. ¿Te gustaría conocer algunas de ellas?
1. Niksen (neerlandés)
Dedicarse a perder el tiempo de manera consciente, es decir, no hacer nada deliberadamente.
2. Schnapsidee (alemán)
Una idea o plan fantástico que haces cuando estás borracho y te parece genial. Luego cuando despiertas al día siguiente, puede que no fuera tan bueno… ¿te ha pasado?

3. Sisu (finés)
Este término hace referencia al hecho de sentir una valentía extraordinaria en una situación de peligro, una especie de chute de valor para situaciones peliagudas.
4. Gigil (tagalo)
La necesidad de pellizcar o abrazar a alguien a quien quieres.
5. Yuán-Bèi (chino)
Es la sensación de haber conseguido algo perfectamente.
6. Shinrin-Yoku (japonés)
Rodearte de naturaleza, literalmente, “bañarte” en naturaleza. En Japón se utilizan estas excursiones al campo para sentirse bien con uno mismo.

7. Tarab (árabe)
Es el estado de placer provocado por oír la música que te gusta.
8. Uitwaaien (neerlandés)
Es salir a que te dé un poco el aire y a despejarte la cabeza. Es algo perfectamente comprensible e identificable, pero aquí decimos: “salir a dar una vuelta para despejarse”, que es lo mismo, pero más largo…
9. Sukha (sánscrito)
Es un estado de felicidad trascendental, una experiencia mística y verdadera.
10. Desbundar (portugués)
Es cuando te estás divirtiendo y pierdes las inhibiciones (que te flipas un poco, vamos).
11. Kilig (filipino)
Cuando hablas con la persona que te gusta y se te cae la baba.

12. Orenda (hurón)
Esta palabra hace referencia a la voluntad que tiene el ser humano para desafiar a su propio destino.
13. Pihentagyú (húngaro)
Este término refleja cuando estás tan relajado que eres de lo más ingenioso y creativo.
14. Mamihlapinatapai (yagán)
Es la mirada entre dos personas que se atraen, que se gustan, pero cuando ninguno se atreve a dar el primer paso para conocerse (¿a quién no le ha pasado?).
15. Tartle (escocés)
Es no poder recordar el nombre de una persona cuando se la estás presentando a otra (y te quieres morir).

16. Torschlusspanik (alemán)
Es el miedo que tiene uno de que se acabe el tiempo que tiene para lograr un objetivo.
17. Schadenfreude (alemán)
La alegría por la desgracia ajena (maldad, vamos).
18. Saudade (portugués)
Melancolía extrema por algo o alguien que has perdido o está lejos (va muy bien para los fados).

19. Iktsuarpok (inuit)
Es la impaciencia que sientes cuando esperas a alguien y estás todo el rato mirando la entrada o saliendo a ver si viene.
20. Wabi-sabi (japonés)
Es como la tristeza por la fugacidad e imperfección de la belleza.
21. Sehnsucht (alemán)
Esta palabra, muy utilizada en el romanticismo alemán, hace referencia a una cierta nostalgia, pero no solo pasada, sino también futura, una especie de deseo y anhelo por la vida.

22. Dadirri (aborigen australiano)
Un acto espiritual profundo de escucha reflexiva y respetuosa.
23. Desenrascanço (portugués)
Salir airoso ingeniosamente de una situación problemática.
Lo bueno de este listado (en el que aquí solo hay unas pocas palabras) es que nos permite comprender mejor cómo nos sentimos nosotros mismos y cómo nos enfrentamos a los distintos problemas que se nos plantean.

Tener un amplio vocabulario de nuestras emociones (aunque no tengamos identificadas las palabras exactas), hace que nos conozcamos mejor y mejore nuestra relación con los demás, según Marc Brackett, Director del Centro para la Inteligencia Emocional de la Universidad de Yale.
¿Y tú, vas a dar el paso a conectar con nuevas emociones?
