12 Ene 15 frases de abogados que todos conocemos
¿Qué sabes sobre las frases de abogados que has oído en las películas? Conoce si realmente se utilizan en el mundo de la abogacía en la realidad.
El cine y la televisión han hecho del mundo de los abogados un género en sí mismo en el que jueces, fiscales y abogados forman parte de un imaginario colectivo que muchos compartimos.
Términos como abogado penalista, derecho familiar o litigio nos suelen ser más cercanos por la ficción que porque hayamos acudido a un juzgado alguna vez en nuestra vida…

Un juicio real dista mucho de la imagen que nos ofrece el cine y la televisión.
En este espacio imaginario, la sala del juicio es un lugar enorme que muestra toda su nobleza mientras el público asiste atónito a la frase crucial del testigo final.
Cuando uno ve luego un juicio importante en nuestro país por la televisión, lo que se ve es una sala pequeña, mal decorada y peor iluminada, llena de cables por el suelo, sillas convencionales y archivos a rebosar detrás un juez que podría ser un administrativo… y es que el mundo del cine dista bastante de lo que sucede en la realidad.

Acudir a un juicio es una cosa muy seria y no un espectáculo…
Aún así, las imágenes cinematográficas tienen tanta fuerza, que es muy difícil borrarlas de nuestra cabeza, por lo que todos podemos visualizarlas con total nitidez. Te invitamos a que recuerdes algunas de ellas:
Frases de abogados en el cine
1. ¡Protesto!
Lo hemos visto tantas veces que, en algunas películas lo decimos antes que el abogado. En cualquier bufete de abogados podrán explicarte que la realidad no es como la pintan…

En la ficción todo es como muy épico, pero la realidad de la justicia es más mundana… y con menos glamour.
2. Alegaremos enajenación mental
Eso, luego le dicen que pasará a un centro psiquiátrico y en dos años, en la calle, no falla. Este concepto y otros como “enajenación mental transitoria” en realidad no se usan a menudo en un tribunal de justicia.
3. Llamo a declarar a…
En las películas se puede llamar a declarar a última hora al mendigo que lo vio todo y del que nadie sabe nada. En la realidad, los testigos y las pruebas no se presentan en el último momento y la preparación de un caso lleva meses.
4. Tengo inmunidad diplomática
Se acabó, si oyes eso en una película, ten por seguro que al acusado no le va a pasar nada… Como es lógico, las cosas no son de esta manera en el mundo real. Es cierto que los diplomáticos y sus residencias, así como las embajadas u otros lugares (como los vehículos o los barcos) pueden tener un tratamiento especial pero, desde luego, no es una carta blanca para que los miembros de la diplomacia puedan hacer lo que quieran y los abogados lo saben perfectamente.

Ningún juicio sin sus chismorreos ni su juez mandando silencio…
5. ¡Orden en la sala!
Por lo visto, si el juez no lo dice dando golpes con el mazo, no vale. Este mazo también se llama mallete y en nuestro país hay más tradición de usar una campanilla porque históricamente los juicios se hacían cerca de iglesias y catedrales.
6. Me acojo a la quinta enmienda
Lo tenemos claro… En la ficción siempre suena a que no se podrá sacar mucho del testigo… Aquí podemos decir que nos acogemos al artículo 24 de la Constitución Española, pero no es lo mismo…

No se aflija, hombre… le han caído 30 años y un día, pero le digo yo que esto no está perdido…
7. No se preocupe, recurriremos
Eso, no pasa nada. Se ve que recurrir es muy sencillo, si preguntamos en un colegio de abogados por este trámite nos contarán otra cosa… el recurso de apelación lleva tiempo e implica más gastos para el cliente.

Tenemos el arma con sus huellas… ¿cómo que “alguien” las habrá puesto ahí?…
8. No hay más preguntas, señoría
Cuando dicen esto el abogado tiene que mirar al jurado como si hubiera marcado un gol.

Algunos jueces del cine y la televisión dan más miedo que el acusado…
9. Preside el honorable…
Después de escuchar estas palabras entra un personaje de lo más excéntrico.

Nada de tonterías en mi tribunal, ¿estamos?
10. Acérquense al estrado el abogado y el ministerio fiscal
Esto es cuando el juez les echa la bronca al fiscal y al abogado y les dice que no quiere cosas raras ni numeritos y que en su tribunal no se pasa ni una…

Así que él no pudo haber cometido el crimen porque a esa hora siempre echa la siesta… hum… interesante.
11. No sé adónde quiere llegar con todo esto, letrado, pero continúe…
La curiosidad puede al juez… y a toda la sala de juicios.
12. Que no conste en acta
Entonces la taquígrafa saca el típex… y aquí no ha pasado nada.

Los acuerdos entre abogados no son tan sencillos como parecen en las películas…
13. Declárese culpable y llegaremos a un acuerdo con el fiscal del distrito
Los acuerdos entre abogados no son tan sencillos y los bufetes preparan sus estrategias al máximo como para hacer un acuerdo en un momentito… ¿y qué es el fiscal del distrito?
14. Su testigo
El testigo ya ha dicho lo que tenía que decir, ahora es cuando el fiscal se levanta y, más o menos, le hace retractarse o desdecirse de todo…
15. Se levanta la sesión
Hala, todo el mundo para casa… menos el culpable…
Bromas aparte, normalmente, las cosas no son como en las películas y los juicios tienen más que ver con pensiones alimenticias, divorcios, herencias y temas laborales…
¿Y a ti, se te ocurren más frases de abogados? ¡Cuéntanoslas!
